¿La buena o mala memoria se hereda?



Nadie tiene una buena o mala memoria de nacimiento. Podemos nacer con una predisposición o facilidad para manejar las imágenes, utilizar el lenguaje, prestar atención… Todo ello contribuye a tener una buena memoria. Sin embargo, el papel de aprendizaje y los hábitos que vamos adquiriendo es determinante.

En la infancia, tanto en la familia como en la escuela, aprendemos a emplear las estrategias y procesos de memoria (repetimos los movimientos y las palabras, asociamos los olores con la comida, organizamos los juguetes por categorías, relacionamos los colores…). Lo primero que aprendemos es a repetir, más adelante a asociar y organizar las palabras, con el tiempo aprendemos a utilizar las ayudas externas (agendas, calendarios…).

La vida diaria nos obliga a utilizar la memoria y vamos desarrollando hábitos para resolver los problemas de memoria. Entendemos, por lo tanto, que la memoria es una capacidad que se va ampliando con la edad y el uso que hagamos de ella. Todo lo que se ejercita, se mantiene y mejora; lo que no se ejercita, se pierde.

Fuente: Gimnasia para la memoria por Pedro Montejo y Mercedes Montenegro.

Julio 17, 2008 en General

Más en Vida Sana...

Comentarios

Deja un comentario





¿Quieres estar saludable?
Síguenos para estar al día de las últimas novedades y consejos sobre nutrición, dietas, ejercicios, tendencias ecológicas, alimentación saludable, prevención de enfermedades crónicas degenerativas (diabetes, cáncer o enfermedades cardiovasculares) y todo lo relacionado para llevar una vida plena, en paz y con un estilo de vida sano.

RSS Suscríbete al RSS

Twitter Sígueme en Twitter
¿Qué estás buscando?